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FIS Ameris en Revista Capital

Negocios B: Inversiones que impactan

Por Revista Capital. 12 de octubre de 2017.

Todo partió en Londres. La economista de la UC María José Montero estudiaba políticas sociales en la LSE cuando conoció los fondos de impacto, un vehículo de inversión que mueve 114 mil millones de dólares en el mundo y que busca no solo una rentabilidad en dinero, sino también socioambiental. Cuando volvió a Chile, María José empezó a moverse para crear el primero de este tipo en el país. Se acercó a la administradora de fondos Ameris Capital y así nació FIS-Ameris. Eso fue en 2010.

Su primer levantamiento de fondos logró 4,5 millones de dólares entre 18 inversionistas, la mayoría familias de alto patrimonio interesadas en que sus inversiones tuvieran un impacto más allá de lo que podían ganar. Apoyó siete proyectos, entre empresas y ONG: Lumni, Promoeduc, Techo, Quimahue, Late!, Chilerecicla y La Protectora.

Ahora va por más: este año, FIS-Ameris logró levantar 7,2 millones de dólares entre 24 aportantes, entre los que está el matrimonio conformado por Ben Walton y Lucy Ana Avilés.

Actualmente, el equipo compuesto por María José y las ingenieras comerciales de la UC, Daniela Jara y Antonia Brahm, está en etapa de selección de las iniciativas en las que invertirá este nuevo fondo. Montero explica que el proceso se divide en tres etapas: buscar y seleccionar, invertir y luego apoyar la gestión, que es la fase que permite hacer seguimiento a las inversiones.

Su trabajo ha sido reconocido: acaban de ser elegidos por segundo año consecutivo dentro de los “Mejores fondos para el mundo” por B The Change Media, un galardón que premia el desempeño social y ambiental del fondo y sus inversiones, según el ranking internacional GIIRS (Global Impact Investing Rating System).

En Chile lo vemos como un ecosistema que crece, quizás no con la velocidad que a uno le gustaría, lo que tiene que ver con la personalidad de los inversionistas que no asumen tanto riesgo. De todas formas pudimos levantar fondos, y hoy hay un ecosistema mucho más robusto y preparado para recibir esas inversiones

dice María José.